Un ojo al Paraí-Zoo: Caso de Lady CEJUM destapó la cloaca
- Redacción

- 1 ago
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Un ojo al Paraí-Zoo
Ya le hemos dedicado varias notas a esta funcionaria, pero no podíamos dejar pasar la nueva información que ha surgido en torno a su caso. Resulta que Karla V. fue suspendida de su comisión en el CEJUM, pero al estar sindicalizada, fue reubicada en la Secretaría de Gobierno, donde originalmente estaba adscrita.
Desde el CEJUM aseguran que no cobraba doble. Su “doble identidad” —según dicen— era una medida de seguridad al tratar temas sensibles de violencia. Hasta ahí todo bien… pero la cloaca sigue abierta, y la ciudadanía ya no tolera a funcionarios mareados sobre un ladrillo de poder.
Una ciudadana —que bien podría ser contratada por el FBI— se puso a investigar en la Plataforma Nacional de Transparencia y, ¡oh sorpresa!, Karla V. aparentemente también tiene una plaza en la Secretaría de Educación. Irónicamente, porque justamente educación es lo que menos demostró.
Al estar sindicalizada, es complicado que la puedan separar del cargo. Pero aquí la pregunta del "quinientón": ¿Hasta dónde puede llegar la protección sindical? Esto ya se salió de control. Es noticia nacional. Recordemos el caso de #LadyRacista, a quien por menos la tundieron en redes y la multaron con casi 100 mil pesos, y eso que ni siquiera trabajaba en una institución pública. Esto, entonces, resulta mucho más grave.
Una lectora de alcalorpolitico.com reportó que Karla V. también figura en la SEV, donde su hermano, Víctor, era Jefe de la Oficina de Asignación de Plazas. Según la Plataforma Nacional de Transparencia, esto podría implicar irregularidades en la asignación de plazas y compatibilidad de horarios. El funcionario fue cambiado de área en febrero de este año. La ciudadana calificó como “curiosa” esta relación familiar dentro de la misma dependencia.
¡Que alguien me explique!
No culpemos al gobierno actual, porque las fechas son claras. Pero esto debe ser ejemplo para que la gobernadora Rocío Nahle tome cartas en el asunto y limpie la nómina general. Ya no se trata solo de una mujer alcoholizada chocando y saliendo impune, sino de una funcionaria rodeada de aparentes irregularidades y con ínfulas de intocable. "Esa prepotencia… nada que ver, ¿eh?", diría Wendy Guevara.
Estaremos atentos a lo que venga en el caso. Aunque, para ser sinceros… ya aburre. Solo queremos que esta historia tenga un buen final. Y colorín colorado… que se vaya del funcionariado.
Anécdota Ciudadana.







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